viernes, 21 de junio de 2013

AMBLIOPIA - OJO VAGO

Hoy en Multiopticas Loreto os vamos a hablar sobre la ambliopia.

La ambliopía, también llamada ojo vago, se define como una disminución de la agudeza visual sin que exista ninguna lesión orgánica que la justifique.1 Puede existir algún defecto en el ojo, por ejemplo una miopía, pero este no justifica la pérdida de visión. Generalmente la afectación es unilateral y se produce como consecuencia de falta de estimulación visual adecuada durante el período crítico de desarrollo visual, lo que afecta a los mecanismos neuronales encargados de la visión. Está presente en un 4% de la población.
Es posible que la ambliopía afecte a ambos ojos, si ambos han sufrido un periodo largo de deprivación visual. Ello puede ocurrir cuando existe una catarata congénita que afecte a ambos ojos (opacidad del cristalino presente en el nacimiento que impide la visión). Si se realiza una intervención quirúrgica temprana para eliminar la catarata, el niño podrá alcanzar una buena visión, pero si la intervención es tardía, después de que transcurra el periodo madurativo de desarrollo visual, la cirugía de la catarata no servirá para mejorar la capacidad visual, pues el cerebro no es capaz de procesar los estímulos visuales, por lo que el déficit de visión sería en este último ejemplo imposible de corregir.
En la mayoría de los casos existe un defecto de refracción (miopía, astigmatismo o hipermetropía) asimétrico que no han sido detectado o corregido en la niñez. Cuando la diferencia de capacidad visual entre ambos ojos es importante, el niño utiliza únicamente el ojo de mayor capacidad, mientras que el contrario acaba por quedar anulado funcionalmente, aunque su estructura física permanezca intacta.
El tratamiento más común consiste en realizar la oclusión durante períodos controlado del ojo que tiene buena visión, para estimular las vías neuronales del ojo afectado.





Etiología

Entre las causas de ambliopía se encuentran:
  • Estrabismo. En esta enfermedad la fóvea de un ojo es estimulada por una imagen, y la del otro ojo por una imagen distinta, produciéndose, por ello, mecanismos adaptativos que llevan a la supresión de la imagen del ojo desviado, y la consiguiente ambliopía de ese ojo, debido a la interacción binocular anormal.
  • Deprivación. Al privarse al cerebro de la visión nítida de las formas, éste “elige” el ojo a través del cual recibe las imágenes más claras, y suprime aquellas que provienen del ojo enfermo. Esto ocurre en casos de alteración de la transparencia de los medios oculares, como por ejemplo, cataratas, opacificaciones corneales y hemorragias en el vítreo, entre otras.
  • Ametropia. Es decir la presencia de un vicio refractivo en ambos ojos. La ambliopía es más frecuente en las hipermetropías altas (mayores a +4,0 dioptrías), o astigmatismos mayores a 3 dioptrías.
  • Anisometropia. Cuando el vicio refractivo está presente en un solo ojo, o bien en ambos, pero de diferente magnitud, si no lo corregimos adecuadamente con anteojos, se producirá ambliopía del ojo con la ametropía mayor, ya que el cerebro preferirá el ojo sano.

Diagnóstico

Lo efectúa un Óptico- Optometrista con estudios en entrenamiento visual mediante un examen completo de la visión. Es importante hacer este examen en los niños lo más pronto posible, preferentemente antes de los tres años de edad. Lo fundamental es comprobar la agudeza visual de ambos ojos.

Tratamiento

El tratamientos se basa en 3 pilares fundamentales: Determinar la causa del problema, corregirla con los medios necesarios, por ejemplo el uso de gafas si exista alguna anomalía de refracción y realizar la oclusión del ojo que tiene buena visión para estimular las vías neuronales del ojo afectado.
Los niños deberán ser controlados periódicamente, con la frecuencia necesaria, hasta los doce años de edad. La colaboración de sus padres es básica ya que gran parte del éxito del tratamiento depende de su dedicación. La recuperación es más rápida si son sometidos a un programa de estimulación temprana.
El diagnóstico temprano es prioritario y debe ser realizado por el especialista en entrenamiento visual. En la detección del trastorno deben colaborar los padres, profesores y optometras.
El tratamiento debe iniciar lo más pronto posible, preferentemente desde el momento que se detecta y es necesario realizar un control desde el momento en que nacen los niños, evaluando objetivamente ( sin participacion del paciente).
El correcto empleo de parches ortópticos deberá hacerlo solo un especialista capacitado para ello, debido a que cada paciente deberá llevar un estricto control y un esquema personalizado de revisiones periódicas por el especialista. El mal empleo de parches ortópticos puede ocasionar empeoramiento de la condición original.
El tratamiento no debe ser abandonado antes de los 10 años de edad por el riesgo de regresión.
Los padres de los niños solo deben dejar de asistir a sus terapias visuales solo cuando el especialista les dé de alta, con un reforzamiento con una frecuencia acordada con el especialista.

Véase también

Referencias

  1. Diccionario de medicina Dorland, vigesimosexta edición, ISBN 84-7605-223-5. Consultado el 16-11-2009
  • Gallegos-Duarte M. “Maniobras exploratorias en la endotropía congénita”. En: Temas Selectos de Estrabismo. Centro Mexicano de Estrabismo SC. México, Composición Editorial Láser. México, D.F. 2005, 1-18.

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